cuando es el magosto en galicia

¿Cuándo es el Magosto en Galicia? Castañas, fuego y tradición

El aroma del otoño: las castañas asadas

Hay un momento del año en Galicia en el que los bosques se tiñen de ocres, el aire empieza a oler a leña y las castañas vuelven a ser las protagonistas. Es tiempo de Magosto, una de esas tradiciones que nos recuerdan que las mejores celebraciones no necesitan grandes preparativos: un buen fuego, algo de comer y gente con quien compartirlo.

Detrás del Magosto hay siglos de historia, leyendas, antiguos oficios y una forma muy gallega de celebrar el otoño.

¿Cuándo es el Magosto en Galicia?

El Magosto se celebra tradicionalmente el 11 de noviembre, coincidiendo con San Martiño (San Martín), aunque en muchos pueblos, colegios y asociaciones se adelanta o retrasa al fin de semana más cercano. En todo caso, cuando llega el frío, Galicia se llena de magostos populares, el aroma de castañas asadas perfuma el ambiente otoñal y las castañas asadas calientan tus manos mientras charlas animadamente en un corrillo.

En algunos lugares hay música tradicional, gaitas, juegos y bailes. Y, por supuesto, nunca falta quien acaba con la cara manchada de carbón.

Porque un Magosto sin un poco de tizne casi no parece un Magosto.

La castaña en Galicia: mucho más que un fruto de otoño

Antes de que la patata llegase de América, la castaña era uno de los alimentos básicos de muchas familias gallegas.

Se comía cocida, asada, en caldos o seca para conservarla durante meses. Era económica, nutritiva y, sobre todo, abundante en las zonas de montaña.

Los soutos, nuestros bosques de castaños, formaban parte de la vida cotidiana. Los árboles se cuidaban, las familias recogían sus frutos y buena parte de la economía rural giraba alrededor de ellos.

Y aunque hoy asociamos las castañas con el otoño, durante siglos fueron alimento para todo el año.

Especialmente en el interior de Galicia, donde la cultura de la castaña sigue muy viva.

Los sequeiros de castañas: cuando el otoño alimentaba todo el invierno

Si hay una tradición que merece la pena conocer, es la de los sequeiros, también llamados secadeiros de castañas, especialmente presentes en las zonas de montaña de Ourense.

¿Qué eran exactamente?

Pequeñas construcciones de piedra, normalmente situadas cerca de los soutos, donde se secaban las castañas para conservarlas durante el invierno.

El funcionamiento era ingenioso. En la parte inferior se encendía un fuego suave y constante. Encima, sobre un entramado de madera, se extendían las castañas. El calor y el humo iban secándolas lentamente durante días, incluso semanas.

Después se retiraba la cáscara y se guardaban para consumirlas a lo largo del año.

En lugares como O Courel, los Ancares y distintas zonas de montaña de Ourense, esta técnica fue fundamental para la alimentación de muchas familias.

Pero los sequeiros eran también lugares de encuentro. Mientras se vigilaba el fuego, se conversaba, se contaban historias y se compartían las largas noches de otoño y como no podía ser de otra manera ¡también surgía el amor! Generalmente enviaban  a los jóvenes a estos lugares y de esta cultura de la castaña se crearon muchas parejas y muchas familias.

Hoy algunos de estos edificios se conservan como testimonio de una Galicia rural en la que nada se desperdiciaba y todo tenía su tiempo.

Un plan para este otoño: descubrir los antiguos sequeiros de Ourense

Si te apetece conocer de cerca esta tradición, hay un lugar especialmente interesante: Os Sequeiros, en A Pobra de Trives (Ourense).

Aquí todavía se conservan antiguas construcciones de piedra donde familias enteras pasaban semanas recogiendo y secando castañas. Algunas han sido rehabilitadas y permiten conocer cómo se trabajaba antiguamente.

Castañas en Galicia

Una antigua creencia: las castañas y las almas de los difuntos

El Magosto también tiene su lado misterioso.

Una antigua creencia popular relacionaba las castañas con las almas de los difuntos. Se decía que por cada castaña que se comía, se liberaba un alma del purgatorio.

Esta relación con los muertos no es casual. El Magosto se celebra muy cerca del Día de Todos los Santos y del Día de Difuntos, cuando tradicionalmente se recordaba a quienes ya no estaban.

El fuego también tenía un significado especial: purificar, proteger y alejar los malos espíritus.

Y aquella costumbre de mancharse la cara con las cenizas, que hoy nos hace reír, se relaciona con antiguos rituales para ahuyentar la mala suerte.

Historias, supersticiones y creencias que han pasado de generación en generación y que siguen formando parte del encanto de esta fiesta.

¿Cómo se celebra el Magosto gallego?

No hace falta mucho para organizar un buen Magosto.

Se prepara el fuego, se hacen unos pequeños cortes en las castañas para que no estallen y se ponen a asar. Mientras tanto, aparecen los chorizos, el pan, el vino nuevo y las ganas de charlar.

Las castañas se comen bien calientes, recién salidas de las brasas, aunque haya que pasarlas de una mano a otra para no quemarse.

Y cuando termina la comida, empieza la diversión: música, juegos, canciones y alguna cara pintada con las cenizas del fuego.

Cada pueblo tiene sus costumbres, pero todos comparten lo mismo: el Magosto es una fiesta para estar juntos.

 

 

¿Dónde se celebra el Magosto en Galicia?

Aunque se celebra por toda Galicia, hay lugares donde la tradición tiene especial arraigo.

Ourense es uno de ellos. Su Magosto, declarado Fiesta de Interés Turístico de Galicia, reúne cada noviembre a vecinos y visitantes alrededor de las castañas, el vino y los chorizos asados. La ciudad celebra su día grande el 11 de noviembre, San Martiño, patrón de Ourense.

También merece la pena descubrir los magostos de las pequeñas aldeas del interior, especialmente en zonas como Valdeorras, la Ribeira Sacra y las montañas de Lugo y Ourense, donde los soutos forman parte del paisaje y de la historia local.

En ciudades como Lugo, Santiago de Compostela, Pontevedra o Vigo también se organizan magostos en barrios, centros culturales, colegios y asociaciones vecinales.

Pero si tienes ocasión de vivir uno en una aldea, alrededor de un fuego y rodeado de gente del lugar, no lo dudes. Es una forma estupenda de conocer la Galicia que no siempre aparece en las guías turísticas.

No lo dudes ¡El Magosto: una buena excusa para descubrir Galicia en otoño!

Y también tienes magostos en las ciudades

Y si visitas Ourense el 11 de noviembre de 2026, la ciudad celebra su Magosto tradicional desde las 18:00 en la Praza Maior y la Alameda, con castañas, comida popular y música.

Porque Galicia también se descubre a través de sus tradiciones. Y el Magosto es una de las que merece la pena vivir.

Magosto en Ourense